5 Segunda regla – Anuntiomatic

Ciertamente cada uno de nosotros ha pasado por el siguiente escenario: comemos algo y en alg√ļn momento nos caemos al suelo, ¬Ņqu√© hacemos? ¬ŅSe aplica la regla de los 5 segundos o no? Para quienes no est√©n familiarizados con esto, se debe tener en cuenta que en los primeros cinco segundos si el producto se levanta del suelo, se asume que ser√° seguro para su consumo posterior. Es decir, en este momento no existe problema de contaminaci√≥n del producto con microorganismos pat√≥genos (estos microorganismos son los que provocan intoxicaciones alimentarias).

Un estudio de 2017 publicado en el Journal of Applied Microbiology por un equipo de la Universidad de Clemson en los Estados Unidos probó la regla de los tres segundos en baldosas, madera y alfombras. Contaminaron las tres superficies con altos niveles de Salmonella Typhimurium y analizaron la velocidad a la que las bacterias se transfirieron al pan y las salchichas durante un período de 24 horas.

Descubrieron que la variable m√°s significativa en las tasas de transferencia en las tres superficies no era el tiempo que hab√≠an estado en contacto con los alimentos. Los tres per√≠odos de prueba (5, 30 o 60 segundos) marcaron una peque√Īa diferencia en la tasa de transferencia bacteriana.

El tiempo que las bacterias estuvieron en la superficie antes del contacto con los alimentos importaba más. Cuatro horas después de la contaminación, la misma cantidad de bacterias permaneció en la alfombra, mientras que la tasa de bacterias en la baldosa y la madera fue ligeramente menor.

Pero otro estudio, sobre bacterias en el entorno de fabricación, encontró que cuanto más tiempo estuvo expuesto el alimento a una superficie contaminada, más bacterias se acumularon. También lo es una investigación sobre la transferencia entre las superficies de la carne.

En general, un análisis exhaustivo de la adhesión bacteriana a las superficies concluyó que la humedad, la presión y el tiempo de contacto aumentaban la probabilidad de transferencia bacteriana.

Presta atención a lo que tocas

Innumerables estudios han informado que las bacterias y virus pat√≥genos tienen una larga vida en objetos inanimados, como papel y tel√©fonos p√ļblicos, y en varios lugares p√ļblicos, como aulas, hogares, oficinas, tiendas, parques infantiles y otros entornos.

Esto es particularmente preocupante, porque si las tasas de transferencia a los alimentos son igual de altas, existe la posibilidad de que los alimentos se contaminen por bacterias y otros microorganismos presentes en los objetos inanimados.

Veamos cierto objeto personal inanimado, considerado indispensable en la sociedad moderna, frecuentemente manipulado durante el día, mantenido cerca de la cara y colocado en muchas superficies: el teléfono móvil. Es posible que muchos no consideren el teléfono móvil como una fuente de contaminación microbiana y enfermedad potencial, pero los estudios han demostrado lo contrario.

Un estudio de 2018 de estudiantes ghaneses descubrió que los 100 teléfonos móviles inspeccionados estaban contaminados con bacterias y muchos contenían patógenos reconocibles. Una cuarta parte de los teléfonos móviles tenía Bacillus cereus (responsable de la intoxicación alimentaria) y una quinta parte tenía Proteus mirabilis (que puede causar infecciones del tracto urinario).

De manera similar, la Escuela de Medicina e Higiene Tropical de Londres informó recientemente que uno de cada seis teléfonos móviles en el Reino Unido está contaminado con heces, incluida la E. coli patógena.

Conclusión:

En consecuencia, aunque algunas personas creen que los alimentos son seguros para comer después de que se han caído al suelo, el mensaje de este artículo se refiere más a las superficies de los teléfonos móviles que a las superficies del suelo. No coma alimentos que se hayan caído sobre su teléfono móvil (¡a menos que lo haya limpiado recientemente!) Y no coma alimentos con los dedos si ha sostenido su teléfono móvil.