Cómo tratar el dolor del tendón de Aquiles – Anuntiomatic

El tendón de Aquiles es una estructura de tejido fibroso que une los dos músculos principales de la pantorrilla, haciendo la conexión entre la pantorrilla y el talón. Este tendón también se llama tendón de Aquiles, ya que es el tendón más grande y fuerte del cuerpo. El uso excesivo puede provocar una afección llamada tendinitis de Aquiles, una inflamación de este tendón que, en ausencia de tratamiento, puede provocar una ruptura o lesión a este nivel.

La tendinitis de Aquiles se caracteriza por un dolor insoportable y agudo en el tendón, cerca del talón. Otros signos que pueden indicar la presencia de una tendinitis en esta zona pueden ser:

  • Flexibilidad limitada del tobillo
  • Enrojecimiento o sensación de ardor en el área del talón.
  • Un bulto (una acumulación de tejido cicatricial) que se puede sentir en el tendón.
  • Un sonido extraño que puede ocurrir cuando el tobillo se mueve.
  • Los músculos de las piernas se tensan en reposo
  • Limitar los movimientos en flexión de piernas.
  • Piel cálida al tacto del talón

Es importante señalar que el dolor en la parte inferior de esta región es más intenso debido al flujo sanguíneo limitado en esta zona.

En ausencia de tratamiento, puede desarrollarse tendinitis de Aquiles, una inflamación crónica con acumulación de líquido. Con el tiempo, esto puede provocar una rotura degenerativa del tendón.

Las causas más comunes de inflamación del tendón de Aquiles:

  • Realizar ejercicios físicos sin suficiente calentamiento.
  • Deportes como el tenis, que requieren paradas repentinas y cambios de dirección y ponen este tendón bajo tensión.
  • Aumento repentino de la intensidad de la actividad física.
  • Use zapatos de tacón alto a diario o durante períodos prolongados
  • Ejercicios físicos realizados en una superficie nivelada.
  • Tratamiento con ciertos antibióticos.
  • Vejez, ya que el tendón de Aquiles se debilita a medida que envejecemos.

Para reducir los síntomas inmediatos, los expertos recomiendan el método RICE (reposo, hielo, compresión y elevación): reposo, hielo, compresión y elevación del pie.

  • Descanso: no ejerza presión sobre el tendón durante al menos 2 días, hasta que pueda volver a caminar sin sentir dolor.

  • Hielo: se aplica al tendón, de 15 a 20 minutos para reducir la inflamación. En este caso, han surgido estudios recientemente que indican que la terapia con hielo puede retrasar la recuperación. Por ello, se recomienda que su aplicación a la lesión sea lo más breve posible.

  • Compresión: implica el uso de un vendaje o una banda kinesiológica.

  • Elevación de la pierna: es necesario levantar la pierna por encima del pecho para promover el retorno de la sangre al corazón y, por lo tanto, disminuir la inflamación. También se puede usar una almohada para apoyar el pie, lo que ayuda a reducir el dolor.

En general, los medicamentos antiinflamatorios o las cremas pueden ayudar con esto. Si los síntomas no mejoran después de descansar en 2 semanas, es recomendable consultar a un médico.

Lo que es más importante que solo abordar los síntomas es identificar y tratar la causa. Una causa común de inflamación de este tendón es la tensión en los músculos de la pantorrilla. Por tanto, estirarlos con la ayuda del rodillo de espuma puede ayudar a relajar el tendón. Es importante estirar los músculos de la pantorrilla y no el tendón.

Otra opción de tratamiento es fortalecer los músculos de la pantorrilla con movimientos excéntricos. Para prevenir la recurrencia de la tendinitis de Aquiles, es importante fortalecer los músculos de la pantorrilla. Cuanto más fuertes sean estos músculos, menor será la fuerza de carga sobre el tendón.

Según los estudios, ciertas afecciones médicas como la psoriasis, la presión arterial alta y la obesidad también se han asociado con un mayor riesgo de desarrollar tendinitis de Aquiles. Además, en algunos casos, ciertos antibióticos llamados fluoroquinolonas se han asociado con el daño del tendón de Aquiles.

La tendinitis de Aquiles se puede prevenir con un calentamiento completo y correcto y con un programa de estiramiento de los músculos de la pantorrilla antes de cualquier deporte intenso. Si ha tenido tendinitis o una rotura del tendón de Aquiles, preste especial atención a calentar los tobillos y los músculos de la pantorrilla.