¬ŅEspresso, Latte o Decaff? La gen√©tica ofrece la respuesta – Anuntiomatic

Ya sea que le guste el café fuerte o una espuma de capuchino, nuestras preferencias por esta bebida reflejan más sobre la salud cardiovascular de lo que pensamos. En un nuevo estudio de 390,435 personas, los expertos encontraron evidencia genética de que nuestra salud cardiovascular influye en el consumo de café.

La gente consume esta bebida cuando se siente cansada, porque sabe bien o simplemente porque forma parte de su rutina diaria.

Sin embargo, un hecho menos conocido es que autorregulamos nuestro consumo de cafeína en función de la presión arterial alta y esto probablemente sea el resultado de un mecanismo de protección genética.

En resumen, esto significa que una persona que bebe mucho café probablemente sea más tolerante genéticamente a la cafeína, en comparación con alguien que bebe muy poco.

Por el contrario, una persona que no toma café con frecuencia, o que bebe descafeinado, es más propensa a los efectos secundarios de la cafeína y es más susceptible a la presión arterial alta.

Utilizando datos de BioBanca en el Reino Unido, los investigadores examinaron el consumo regular de café de 390.435 personas, comparando este hábito con los niveles de presión arterial y la frecuencia cardíaca de referencia.

Ya sea que bebamos mucho, un poco o evitemos la cafeína por completo, este estudio muestra que la genética guía nuestras decisiones para protegernos.

Todo comienza con la forma en que nuestro cuerpo usa la cafeína en el sistema. Esta es la tarea del metabolismo y, cuando se trata de cafeína, están involucrados 2 genes.

CYP1A2 produce una enzima hepática, que es responsable de metabolizar aproximadamente el 95% de toda la cafeína ingerida. El segundo gen, AHR, controla la cantidad de enzima producida discutida anteriormente. Juntos, estos genes controlan la cantidad de cafeína y cuánto tiempo permanece esta sustancia en el torrente sanguíneo.

En otras palabras, si tienes un metabolismo rápido o si fumas (este hábito estimula el metabolismo), la cafeína no permanecerá en el torrente sanguíneo el tiempo suficiente para excitar los centros de estimulación del cerebro, por lo que quizás quieras otra taza de café.

Al mismo tiempo, los estudios han demostrado que las personas que metabolizan rápidamente la cafeína tienden a preferir los cafés fuertes, en detrimento de bebidas como el capuchino o caffee latte, que producirían un estímulo a corto plazo en su caso.

Por ejemplo, en personas que metabolizan la cafe√≠na lentamente, los estudios han demostrado que hasta 150 mg pueden causar insomnio en estas personas e incluso ansiedad, incluso si la bebida se consumi√≥ por la ma√Īana.

Por tanto, la preferencia por bebidas con menor contenido en cafe√≠na viene dictada por nuestra gen√©tica, en forma de mecanismo de defensa. Aunque 150 mg es una cantidad relativamente peque√Īa de cafe√≠na, debido a un metabolismo lento, los efectos estimulantes pueden duplicarse o incluso triplicarse hasta que el principio activo se reduce a la mitad en la sangre.

Cuando se trata de caf√©, al igual que con otros alimentos, bebidas y dietas, lo que funciona para una persona no es la mejor opci√≥n para otra. Gracias a las pruebas gen√©ticas podemos conocer mejor nuestro cuerpo y podemos adaptar nuestras necesidades seg√ļn las particularidades de cada uno.