El spinning está de moda

Las clases de spinning suelen ser una de las actividades de los gimnasios con más seguidores. Todo gimnasio que se precie suele ofrecer dos o tres clases semanales como mínimo, que siempre cuentan con seguidores fieles. Sin duda, este es uno de los deportes que más fuerte han entrado en los gimnasios españoles en los últimos años, pero, ¿por qué triunfa tanto este deporte?


Música, sudor y diversión


En cada gimnasio tienen una forma distinta de impartir las clases de spinning. En los más modestos es el monitor con su bicicleta, cara a los asistentes, quien la da mientras suenan canciones desde el hilo musical; en algunos modernos ya ni hay monitor, sino una pantalla con imágenes y la música bien alta.


En todos ellos hay una fase de calentamiento y los topes de fuerza, las subidas que se llaman, van acompañadas de música motivadora y los gritos de ánimo. Es una manera eficaz de soltar tensiones y adrenalina. Al terminar la hora de clase, tras haber estirado, la sensación de alivio y bienestar recorre el cuerpo de los asistentes.


Se puede compaginar con otros deportes


Lo bueno que tiene el spinning es que en su corta duración se suda y queman bastante calorías, pero no las suficientes como para que sea contraproducente con las pesas. Tampoco es un ejercicio tan agresivo como para no compaginarlo con deportes de equipo o la misma bicicleta. Es sencillo, eficaz y rápido.


Al hilo de la moda que se ha extendido por los gimnasios, se aprovecha el spinning para realizar maratones solidarios en fechas señaladas, muestras en público o, en algunos, un día al mes se hace una clase que dura las dos o tres horas. Todo esto es sintomático del volumen de deportistas que llegan a mover estas clases. ¿Y tú, has practicado spinning?